Mostrando entradas con la etiqueta Placer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Placer. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de octubre de 2011

Esto es un juego: Guardiola



Es octubre, y en Estados Unidos comienzan los play-offs del béisbol. Es el mejor momento de la temporada, donde los mejores equipos se disputan el campeonato en series cortas. Para alguien que no esté habituado, el béisbol puede ser un deporte tedioso y aburrido. Demasiado cerebral y muy estático. Pero es un deporte fascinante. Creo que me gusta porque cuando era niño lo jugaba mucho con los amigos de mi calle. La diferencia radica en que como sabes las reglas y conoces más o menos las estrategias para vencer al rival puedes disfrutar más como espectador.
Lo mismo pasa con el fútbol.

Supongo que a todos nos empezó a gustar esto del fútbol porque lo jugamos, y entendemos las estrategias y conocemos los gestos técnicos de los jugadores y sus dificultades. Valoramos el gol de chilena de Julio Baptista del Málaga porque habremos intentado esa pirueta muchas veces.
Vivimos sepultados por la información chatarra de las secciones de deportes. Ya se sabe que el mundo del fútbol es una industria donde se mueven mucho dinero. Los que suelen ganar más son los que mantienen la estructura de la industria: los promotores que compran y venden jugadores, las empresas de televisión, los apostadores, etc.

Y sucede que toda esta parafernalia nos hace olvidar muy a menudo que se trata de un simple juego, que se trata de un equipo tiene que hacerlo mejor que el otro para meter más veces la pelota en la portería contraria.

Por lo que dice Guardiola en la entrevista, se infiere que su Barcelona gana porque ha logrado mantener conectados a sus futbolistas con el placer por el juego. Podrá ser verdad o no. Podrá ser una simplificación o un tópico de la retórica del entrenador. Pero viendo jugar al Barcelona, los jugadores parecen disfrutar. En todo caso, sería un logro enorme que los jugadores sean capaces de abstraerse de la estructura de intereses que los rodea y simplemente salir a jugar.

Quien conversa con Guardiola es Fernando Trueba quien recuerda que el cine es, en escencia, un arte lúdico, como el fútbol. No deja de ser irónico que el video a final de cuentas sea producido por un banco y esto le sirva como publicidad.

martes, 13 de septiembre de 2011

Guardiola: La pasión por hacer las cosas bien



Hasta hace poco, ignoraba que hubiera muchos entre periodistas y aficionados que no soportan al entrenador del F. C. Barcelona. Muchos creen que se trata de un farsante, de un personaje que finge permanentemente ser buena persona, y que esa imagen le sirve de fachada a su personalidad más bien arrogante, engreída y pedante. Es decir que la modestia que enseña en las ruedas de prensa es falsa y eso irrita aún más a sus acusadores. No pocos conectan estas críticas con su excesivo orgullo catalanista, como si Guardiola, al hacer gala de su nacionalismo, añadiera algo a su supuesta soberbia.
Algo habrá (seguro que muy poco) de verdad en las críticas. Pero sobre todo, lo que reluce entre sus detractores es la envidia, esa malestar que produce ver cómo el otro (a quien no se imagina en principio ni superdotado, ni nada fuera de lo común) hace las cosas mejor que nadie.
Hace unos días Guardiola recibió una medalla en el Parlament de Catalunya. Quizá sea parte del personaje, pero en su discurso resumió lo que es para él la clave: la pasión por hacer bien su trabajo. Es decir, levantarse a la mañana todos los días y creer tanto en lo que haces que lo haces lo mejor posible,y sobre todo, gozar y encontrar la recompensa de la satisfacción haciéndolo. Cuenta Guardiola que lo más placentero de su trabajo es cuando se mete en una oficina en el nivel subterráneo del Camp Nou, un día o dos antes de cada partido, a mirar en una pantalla vídeos del rival. Y que el momento más feliz es cuando vislumbra e imagina, luego de dos o tres horas de tomar apuntes y repasar las imágenes, la forma para vencer al rival siguiente. Nadie creerá que por ver vídeos y estudiar al rival, el Barcelona gana. Eso lo hacen desde hace años todos los entrenadores. Pero Guardiola habla de la satisfacción íntima de estar a solas y descubrir la clave que resolverá el partido siguiente, y sobre todo de que no soportaría hacer otro trabajo en la vida, que para él pasar las horas y los días siendo entrenador de fútbol es y una recompensa suficiente.
El discurso puede ser interpretado como un lugar común más de la literatura motivacional, pero sería desatender a la evidencia de lo que ha ganado el Barcelona en los últimos tres años. Otra evidencia es encontrarse todos los días a gente que odia lo que hace, que no le gusta su oficio y que se limitan a cumplir medianamente, burocráticamente para seguirla pasando, para que todo siga igual. Suelen ser estos últimos, los frustrados, los que guarden más envidia.


lunes, 5 de septiembre de 2011

Samuel Eto'o y Javi Poves juegan al mismo deporte

(Foto: Luca Bruno, AP)

Con algunos días de diferencia en agosto se produjeron dos noticias en el fútbol europeo que aparentemente no tienen que ver entre sí: el delantero camerunés Samuel Eto'o fue traspasado del Inter de Milán al club ruso Anzhi y Javi Poves, jugador del Sporting de Gijón, se retira a los 24 años.

Los dos acontecimientos son llamativos por distintas razones. Eto'o se convirtió en el futbolista mejor pagado de la historia: firmó un contrato de dos años a razón de 20 millones de euros por temporada. Lo de la renuncia de Poves es quizá más largo de contar, pero fundamentalmente se trata de que este juvenil del Sporting cuelga las botas por que se dio cuenta de que el fútbol es un negocio que lo explotaba. No estaba dispuesto a seguir participando de la maquinaria que lo veía como un engranaje.

Eto'o y Javi Poves encarnan las dos caras de la misma moneda (nunca mejor dicho): el fútbol como parte de la industria del entretenimiento. En principio, a uno le sonríe la suerte y al otro menos.

Imagino que el camerunés y el español habrán tenido infancias muy distintas, pero supongo que lo que siempre respondieron cuando les preguntaban por lo que querían ser de grandes fue: "futbolista". Al menos habrán tenido en común que vieron en esto una diversión alguna vez. Hace mucho, sin embargo, que para los dos esto ya no es un juego, sino una cuestión de trabajo.

La vida de Samuel, ya se sabe, no ha sido fácil y se ha hecho una carrera respetable a base de mucho esfuerzo. Es uno de los mejores delanteros del mundo y ha triunfado ahí donde ha ido. Los buenos futbolistas merecen los mejores salarios. Pero no estoy seguro de si 20 millones de euros al año no será demasiado. Más allá de lo obvio, ignoro absolutamente lo que le habrá movido a dejar el Inter (algunos dicen que no se adaptó a la ciudad). Ignoro también si de ahora en adelante, cada vez que marque un gol, pensará más en el dinero que se embolsa que en la alegría de la hinchada, o si se acordará del placer de hacer las cosas sólo por hacerlas.

Quizá le pueda conversar sobre esto último un día con Poves que parece que deja esto esencialmente porque ya no le divertía más y que ve cómo la mercantilización se lleva por delante el gusto de patear una pelota. Lo dice él, que jugó la temporada pasada en segunda B y, según se dice, era un mileurista más: lo más importante es divertirse. Puede ser que Eto'o y Javi tengan mucho más de qué conversar: al final de cuentas, los dos se han ido del fútbol por extremos completamente opuestos.



(Foto: AP)